El frigorífico es uno de los electrodomésticos más importantes del hogar, sin embargo cuando llega la hora de elegir el nuestro, hay tanta variedad y con diferentes prestaciones que puede resultar complicado encontrar el adecuado para nosotros. Por eso en este artículo te contamos los distintos tipos de frigoríficos que existen para ayudarte a elegir el que necesites.
1. Neveras
Las neveras sin congelador pueden ser una buena idea cuando ya se dispone de un arcón congelador aparte. Sin embargo, existen algunas que pueden incorporar zonas o cajones en su interior a una temperatura más baja, sin llegar a congelar.
2. Frigoríficos convencionales
Este tipo de frigoríficos cuentan con un solo motor para el congelador y la nevera. Pueden tener solamente una puerta, y será en el interior donde encontremos ese espacio diferenciado. O puede ser de dos puertas en la que una permita el acceso a la nevera y la otra al congelador.
3. Frigoríficos combinados
Los frigoríficos combinados (combis), son los más habituales en los últimos años, y la diferencia con los convencionales es que tienen dos motores diferentes para regular de forma independiente la temperatura de la nevera, y la del congelador. Normalmente estos frigoríficos tienen función “no frost”, no producen hielo y escarcha, lo que favorece la refrigeración y congelación, al permitir la circulación del aire.
4. Frigoríficos americanos
También llamados side by side, son como los combinados, pero de mayores dimensiones. Suelen tener tres o cuatro puertas, y son perfectos para aquellos que necesiten almacenar en frío una gran cantidad de alimentos. Al igual que los anteriores, también disponen de sistemas “no frost”, además de otros extras como dispensador de hielo y agua fría. Sin embargo, debemos tener en cuenta, que este tipo de refrigeradores necesita de un mayor espacio en nuestra cocina, además de que consumen más energía.
5. Frigoríficos compactos
Estas son neveras pequeñas con un solo motor y una sola puerta. Tienen pocas prestaciones y suelen utilizarse para almacenar una pequeña cantidad de alimentos o bebidas. Son habituales en lugares de trabajo, oficinas y otros espacios pequeños. Pueden ser eléctricas o portátiles, para llevarlas donde quieras.



