Cómo cuidar tu salud en la cocina: evita los contagios

Te explicamos algunas medidas recomendadas para garantizar la limpieza de tu cocina y evitar riesgos de contagios.

Ten instalada una encimera que no sea porosa y con propiedades antibacterianas, de fácil limpieza. Realiza la desinfección y limpieza de forma regular y especialmente si ha estado en contacto con productos frescos. El uso de viricidas o agua con lejía en la proporción correcta puede ser suficiente. Debemos tener cuidado con el uso de productos que puedan dañar las superficies.

Utiliza electrodomésticos eficientes con la mínima emisión de gases o calor. El más importante es la caldera de gas. Es necesario que la caldera pase las revisiones puntualmente y el mantenimiento sea el adecuado. Si la caldera no hace una buena combustión puede producir un exceso de monóxido de carbono, tóxico para las personas. También si detectamos olor a gas hay que llamar al servicio técnico de forma inmediata y airear bien la cocina. Es importante que la salida de humos esté limpia y sobre todo dejar a los técnicos especializados cualquier modificación.

No hay que usar ambientadores en la cocina ya que pueden disimular el olor, pero en muchos casos pueden resultar tóxicos mezclados con los vapores que se generan en la cocina.

Escobar previamente el suelo de la cocina y realizar un fregado con la fregona bien escurrida usando productos adecuados al tipo de suelo de la cocina ya que suele ser la estancia que más se ensucia y puede contener más bacterias, sobre todo tener especial cuidado si hay niños en la casa. Realizarlo todas las veces que se vea necesario.

Desacosenjamos utilizar plásticos en la nevera y sobre todo a la hora de calentar platos. Siempre es conveniente usar recipientes de vidrio, cerámica u otros materiales recomendados para el microondas.

Es importante que los alimentos que almacenemos estén lejos de fuentes de calor: por ejemplo, radiadores, hornos, microondas, etc. También fuera de la luz directa del sol y de zonas más húmedas. La despensa debe estar preferentemente en la parte menos calurosa de la cocina.

Debemos tener cuidado al almacenar algunos productos de limpieza abrasivos en nuestra cocina. En muchas ocasiones los almacenamos debajo del fregadero o los utilizamos dentro de la cocina sin ventilar, como por ejemplo el amoniaco, la lejía, productos para limpiar el horno o la placa, y pueden producir problemas respiratorios, en los ojos o en nuestra piel. Siempre es recomendable el uso de guantes cuando hacemos las tareas de limpieza.

Hay que mantener una limpieza adecuada de las tablas de cortar, los pequeños electrodomésticos, las herramientas de corte de alimentos, etc. Esto es debido a que los usamos bastante en la cocina y pueden acumular bacterias.

Y por supuesto hay que intensificar la limpieza del lavado de alimentos, con especial cuidado en frutas y verduras. Podemos comprar productos específicos para este lavado como la lejía alimentaria o usar recetas caseras como echar un poco de vinagre al agua para lavarlos. No es conveniente usar productos desinfectantes para el COVID-19.

En resumen: la cocina cada vez va a tener más importancia en nuestro hogar, es la estancia donde debemos poner más atención a la hora de evitar contagios u otros posibles daños a nuestra salud. Debemos identificar los posibles focos de contaminación, usar una correcta ventilación y limpieza del aire de la cocina.

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