Cómo cuidar el medio ambiente desde la cocina

Cada vez nos preocupamos más por el medio ambiente y por la sostenibilidad del planeta y somos más conscientes sobre la necesidad de cuidarlo en las acciones del día a día. Veamos qué podemos hacer por el planeta desde el punto de vista de la cocina.

Compra los alimentos justos

Es conveniente ir con una lista hecha a la compra y no salirnos en lo posible de lo que realmente necesitamos. A veces la compra impulsiva nos lleva a acumular alimentos que acaban en la basura porque han caducado o se han pasado. En el primer mundo la cantidad de alimentos que acaban en la basura es muy alto.

Cocina la cantidad justa de comida

Cocina lo que tengas previsto consumir o aprovecha las sobras para los siguientes días. Aprovecha la comida sobrante de un día para otro es en muchos casos una opción muy válida sobre todo si no tenemos demasiado tiempo para cocinar: sopas, pasta, guisos, etc. Puede conservarse perfectamente en el frigo y puedes calentarlos en el microondas. A veces si compras en el super alimentos ya envasados no puedes elegir la cantidad y te puede sobrar comida. Mejor compra la cantidad o el peso de alimento que necesites.

Compra productos de cercanía

Siempre que puedas compra productos de cercanía y que sea su origen de tu propia localidad (frutas o verduras de nuestra tierra, carnes de denominación de origen nacional, etc.) así evitamos el coste añadido de su distribución y su impacto en la naturaleza. Intenta comprar los alimentos de temporada, siempre serán más baratos, estarán más sabrosos y no habrán estado en cámaras de refrigeración.

Evita las promociones en supermercados

No dejes tentarte por las promociones en supermercados 3×2, segunda unidad al 50%, etc. Valora si vas a poder consumirlo antes de su plazo de caducidad. A veces esta sobrecompra puede acabar en la basura si no has podido consumirla. Sobre todo, si eres una persona que vive sola te interesa hacer una compra acorde a tus necesidades y tu consumo. Cuida con los alimentos más perecederos con fechas de caducidad muy cortas.

Realiza una conservación correcta de los productos frescos

Algunos admiten perfectamente la congelación para una posterior descongelación y cocinado como pescados y carnes frescas. Otros como las frutas es conveniente conservarlos en un cajón exclusivo del frigorífico con la humedad adecuada, hay frutas y verduras que es preferible mantenerlos a temperatura ambiente como plátanos, naranjas, tomates, etc. En el caso del frigorífico regula la temperatura, no es necesario ponerlo a la opción más fría para una correcta conservación de los alimentos.

Evita comprar envases de plástico dañinos para la naturaleza

La compra en hiper y supermercados nos lleva a comprar muchos alimentos envueltos en materiales y envases de plástico dañinos para la naturaleza. Volver a la compra en mercadillos o tiendas de barrio, productos frescos a granel, o en establecimientos que usen bolsas de cartón/papel o materiales reciclables. Si vamos al super llevar nuestras propias bolsas de plástico y reutilizarlas para siguientes compras.

Aumenta la ingesta de productos frescos

Aumentar la ingesta de productos frescos: ensaladas, frutas, etc. Tendrá efectos beneficiosos para tu salud y un ahorro del consumo de luz en tu cocina. No abuses de los tiempos de cocinado, en muchos casos una pasta o una verdura al punto resulta más sabrosa, mantiene mejor sus cualidades y además ahorras energía en su cocinado. Preparar tus propios platos y evitar los precocinados, prueba a prepararte un gazpacho, una crema de verduras o un zumo de frutas y no los compres hechos, será más saludable y ahorrarás costes de elaborado, transporte, envasado, etc.

En definitiva, a la hora de plantearte los alimentos a consumir, piensa en tu salud y en la salud del planeta y acertarás.

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